Preguntas frecuentes

verify.wastra.global

Lo primero que suele preguntarse

¿Qué es exactamente lo que ustedes acreditan?

La báscula es la frontera. El camión llega del lugar de la demolición con su propio comprobante —camión, matrícula, chofer, material, quién cargó, peso—. Nada de eso lo validamos nosotros: es lo que declara un tercero.

Lo que acreditamos empieza cuando el camión entra en la báscula: el pesaje, la descarga y todo el proceso interno, hasta los valores reales de las tres clasificaciones —áridos, sólidos y peligrosos— y lo que sale a vertedero como no recuperable.

Dicho corto: antes de la báscula hay una declaración; después, una medición. No mejoramos la primera. Acreditamos la segunda, y dejamos constancia de cuál es cuál.

¿Esto prueba que lo que dice el papel es verdad?

No, y es importante que se entienda. Que un pesaje diga 1.234,5 kg no prueba que se pesaran 1.234,5 kg. Prueba tres cosas distintas: que alguien lo declaró, que la declaración no se ha alterado desde entonces, y cuándo la recibió el registro.

Decir esto es precisamente lo que da derecho a que se crea lo demás. Un sistema que prometiera verificar la verdad de cada dato estaría mintiendo.

¿Necesito una cuenta para comprobar un comprobante?

No. Ni cuenta, ni permiso, ni conexión con nosotros. La comprobación ocurre en su propio dispositivo, y las herramientas con las que puede rehacerla —OpenTimestamps, los exploradores de Bitcoin, el comprobador de huellas de su sistema operativo— no son nuestras.

Si mañana WASTRA desapareciera, o quisiera mentirle, todas seguirían funcionando igual.

El papel

He escaneado el QR y me dice que el identificador no consta. ¿Está mal el papel?

Probablemente no. Hoy el registro de producción no está en servicio, así que ningún identificador consta todavía. El QR ha hecho su trabajo: le ha llevado a una página que le dice la verdad.

Cuando el registro entre en servicio, esa misma dirección impresa mostrará el expediente del lote, sin que haya que reimprimir nada. Por eso el papel lleva una dirección y no los datos.

El QR está borrado o rayado. ¿He perdido el comprobante?

No. Todo comprobante lleva el identificador impreso en letra grande, justo encima del código. Tecléelo en la página de comprobación.

Está pensado así a propósito: el papel térmico se borra con el sol, el calor y el roce. Cuando el código sea ilegible, el número seguirá recuperando el registro. Es degradación con dignidad.

¿Por qué el logotipo está en el centro del código?

Porque el código se genera con corrección de errores de nivel H, que tolera perder hasta el 30 % de la información. Eso es lo que permite tapar el centro con el signo y seguir leyendo — y también lo que hace que aguante polvo, salitre, una esquina doblada o el papel arrugado en un bolsillo.

No es decoración: la marca ocupa el sitio que la redundancia permite perder.

¿Qué diferencia hay entre ORIGINAL y COPIA CERTIFICADA?

Quién lo imprimió. Si lo imprime el licenciatario o un usuario autorizado, sale como ORIGINAL. Si lo imprime un auditor o un tercero, sale como COPIA CERTIFICADA.

Las dos valen y las dos remiten al mismo registro. Lo que no se puede es que parezcan la misma pieza cuando no lo son.

Necesito varias copias del mismo comprobante. ¿Hay un límite?

No hay límite. Un papel se moja, se pierde, se lo lleva el viento: reimprima las veces que haga falta.

Lo único que no se puede es disimular que es una copia. Cada reimpresión lleva su ordinal en la cabecera y deja anotado su propio hecho en el registro. El original sigue siendo el primero, y se ve que lo es.

Cuando algo sale mal

Me equivoqué al registrar un dato. ¿Puedo corregirlo?

Sí, siempre. Pero no se corrige encima: se escribe un registro nuevo que referencia al anterior y explica qué ocurrió. Lo escrito queda escrito.

Las causas están todas nombradas —error involuntario, fallo de equipo, captura sin red, dato que llega tarde, hallazgo posterior, impugnación, nulidad declarada— y ninguna culpa a nadie.

No inculpar ni justificar es construir un hilo coherente. Una báscula descalibrada es un hecho, no una falta. Lo que importa es que quien lea el expediente dentro de veinte años entienda qué pasó y cuándo.

¿Cuántas veces se puede corregir un mismo registro?

Sin límite, y es deliberado. Un tope tendría un efecto perverso: el cuarto error real no se podría registrar, y quien no puede corregir, disimula.

Lo que sí ocurre es que a partir de la tercera corrección sobre el mismo registro, el principal queda marcado automáticamente, y quien lo verifique verá el veredicto CON SUSTITUCIONES con la cadena completa.

Doce sustituciones sobre un lote no son un fraude oculto: son un grito. Se disuade enseñando, no impidiendo.

Un comprobante fue anulado después de imprimirse. ¿El papel lo sabe?

No, y no hay solución técnica a eso. Un comprobante impreso el martes y anulado el jueves sigue diciendo lo mismo en el bolsillo de quien lo lleva. Quien prometa lo contrario está mintiendo.

La única defensa es de diseño, y está tomada: el papel declara desde su primera línea que es un puntero y no la prueba. Lo que vale es el registro. Esa frase, que parece retórica, es exactamente lo que hace posible la anulación.

El cuadre de mi centro sale fuera del margen. ¿Es un fraude?

No necesariamente, y el sistema no lo decide. Un descuadre es una pregunta, no una acusación. Las causas posibles son varias y se enumeran todas: humedad, riego antipolvo, finos perdidos en manipulación, existencias no declaradas, error de tara, báscula descalibrada, o desvío.

Quien traza no juzga. WASTRA lo señala. El auditor acreditado lo interpreta. El organismo pagador decide. Tres manos, tres responsabilidades.

El centro y quienes trabajan en él

Mi centro ya estaba funcionando antes, con material mezclado en el patio. ¿Cómo se empieza?

No se puede trazar hacia atrás lo que ya está revuelto. Se traza una raya y se declara. Hay dos formas, y cada centro adopta la que físicamente pueda:

Patio limpio, que es la preferida: se habilita un patio segregado que recibe solo material trazado. Lo heredado queda en un fondo aparte que solo puede decrecer. El cuadre es exacto desde el primer día.

Inventario de apertura, cuando no hay sitio para segregar: se declara lo que hay en patio, marcado como estimación, en una bolsa contable que solo decrece. Mientras dure, el centro opera en modo mixto.

Un certificado en modo mixto no puede afirmar lo mismo que uno de patio limpio, y lo dice. No se puede saber si una tonelada concreta viene de lo heredado o de lo trazado — así que no se afirma.

¿Por qué el comprobante lleva mi puesto y mi credencial, y no mi nombre?

Porque el comprobante sale del recinto en el bolsillo de un transportista, y puede acabar en cualquier sitio. Su nombre vive en el registro, donde hay control de acceso; el papel lleva lo justo para saber qué puesto firmó.

¿Cómo se obtiene una licencia, y quién la da?

Las licencias las adjudica el organismo pagador del programa, no WASTRA. Cada organización participante —el operador de un centro, una empresa de transporte, un laboratorio, una auditora— recibe una licencia con su código, y da de alta a sus propios usuarios.

Cada usuario queda asociado a un puesto, y el puesto determina qué puede firmar. Un transportista no firma una clasificación, y un auditor no emite originales.

¿Hay formación disponible?

Está prevista una academia gratuita, y no solo para quien opera: para operadores, organismos, verificadores y auditores, y también para habitantes y afectados.

Quien tiene que entender un comprobante no es únicamente quien lo emite. Si una persona sin formación técnica no puede leer esta página y explicársela a otra, el problema es del texto.

¿No está su pregunta?

Escriba a contacto@wastra.global y la añadimos. Una pregunta que alguien ha tenido que hacer es una pregunta que faltaba aquí.